El Cristo atado a la columna regresa en procesión a la Iglesia de San Julian, allí espera la siguiente Semana Santa.
Esta mañana, la Cofradía de Jesús de Nazareno y Ánimas de la Campanilla celebró su tradicional acto de Cesión de Insignias. Tras una Solemne Eucaristía, en la Iglesia de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina, dió comienzo el traslado en procesión del Santo Ecce-Homo hasta la Iglesia de San Julian de los Caballeros, subiendo la calle Rejadorada.
Emocionados, los nuevos abades cogieron sus insignias para representar a la cofradía la próxima Semana Santa en los diferentes actos. También, como cada primer domingo de Mayo, la Santísima Virgen de la Soledad tuvo su ofrenda floral. Muchos cofrades y devotos, acudieron a esta procesión que nunca antes se había celebrado, acompañados durante su trayecto con la maravillosa música de la Banda de Cornetas y Tambores Bendito Cristo de las Tres caídas de la localidad.


























