Desde los diez años comenzó ayudar a sus padres en este oficio, y ahora es él quien le pasa el relevo a su hijo.
Este toresano de 63 años conocido por todos, Felix de la Calle Morillo, lleva 52 años vendiendo ajos en Toro, una labor que comenzó aprender cuando apenas tenía diez. Es la segunda generación en este oficio, ya que sus padres se dedicaban a ello y lo compaginaba con su trabajo de camionero. Actualmente, su hijo Mario de la Calle Martín de 26 años, continúa con la tradición siendo la tercera generación. Nos cuenta que «somos tratantes de toda la vida, comprando y vendiendo ajos en la ciudad”, también otras frutas.
Originalmente, esta costumbre de vender ajos era propia de Toro, pero con el tiempo se ha ido trasladando a Zamora. Nos cuentan que la mejor época para cosechar los ajos es por San Pedro, cuando las lluvias de mayo y el calor de junio ayudan a que este engorde, tras haber sido sembrados en San Martín, a principios de noviembre. Hoy y mañana, podéis encontrarlos en la Plaza de San Francisco junto a otros compañeros, donde se han instalado debido a las obras de Santa Marina, ya que allí solían situarse todos los años.












